¿Por qué autopublicar mi libro?

¿Por qué autopublicar mi libro?

¿Por qué autopublicar mi libro?

¿Por qué autopublicar mi libro? Una de las tendencias en los últimos años en el sector editorial es la del autor autopublicado. Si hasta hace poco recurrir a la autopublicación -frente a la publicación tradicional- estaba mal visto, ahora ya no es así. Se habla incluso de autores indies reivindicando las ventajas de este sistema, como ya ocurriera en el sector discográfico. Es más, lo uno no quita lo otro.

Vemos así a escritores autopublicados que tras un éxito en las redes son llamados por editoriales independientes para firmar con ellas. Visto así, la autopublicación puede ser la vía rápida y cómoda para aquellos autores que no tienen tiempo para ver publicada su obra. Pero, ¿qué ventajas tiene autopublicar para resultar tan atractiva su elección?

En primer lugar, un control total sobre la obra durante todo el proceso de edición. El autor no solo la escribe, también la edita en un concepto amplio. No nos referimos a la corrección o maquetación. Estas actividades puntuales pueden contratarse a profesionales independientes llegado el caso. O asumirlas el propio autor, por descontado. Nos referimos a que el autor se convierte en el distribuidor de su obra, es quien hará llegar esta a los lectores. También quien asumirá la promoción y venta, todo y que, como en el caso de la corrección y maquetación, puede recurrir a profesionales para que diseñen una campaña orientada a la optimización de las ventas del libro.

Un beneficio en ventas mucho mayor. Es obvio. Al firmar contrato con una editorial tradicional lo que el autor obtiene por las ventas es un porcentaje pactado. Normalmente bajo, uno que suele rondar entre el 8 o el 15% con mucha suerte. SI además se es autor novel ese porcentaje no suele ser muy alto y a menudo difiere de si las ventas son en el formato de libro en papel o en digital. Cuando el autor se convierte en autoeditor, el beneficio es mayor. Prácticamente hablamos de un 70% de beneficio, en función del que se destine a distribución y venta.

Recuperación de la inversión más rápida. En muchas ocasiones, los autores acaban descontentos con editoriales tradicionales modestas (y no tan modestas). Por culpa del plazo de cobro de los royalties. Ese porcentaje del que hablábamos se suele pagar a año vencido. Así, los autores impacientes se desesperan y tienden a buscar editoriales que les acorten esos plazos. Los autores autoeditados gestionan las ventas y, por tanto, invierten y recuperan los costes de manera más directa y sin suspicacias sobre si se cumplen o no los plazos.

Distribución bajo demanda. Esas tres palabras antes horrorizaban, pero con el cambio de tendencia los autores la empiezan a ver como una ventaja. Ya no es necesario acudir a tiradas de libros pantagruélicas para que el coste de cada libro unitario permita abaratar el precio de venta al público. La distribución bajo demanda permite muchas veces editar cantidades asequibles tanto para el autor editor como para la venta directa. Ello implica además no tener que estocar ejemplares en un almacén, o en el propio domicilio.  O terminar por donarlos a las bibliotecas o a familiares por no encontrar un fin mejor con el paso del tiempo. Hoy es posible tener la obra a la venta en pocos días.

Por todas estas razones y algunas más el fenómeno de la autopublicación está llevando a muchos autores a apostar por sí mismos buscando editoriales de autoedición serias y honestas. Editoriales que compartan la filosofía y valores de aquellos para acercar las obras al gran público.

Palabras relacionadas: autopublicación, autoedición, inversión, autores indies, distribución y venta.

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