Cómo escribir un buen libro construyendo un protagonista redondo

La sexta sesión del curso de narrativa de Antonio Penadés se dedicó a la creación de los personajes que pueblan las novelas

El curso a medida que avanza en el tiempo y las sesiones va profundizando más hondo en los secretos de la buena literatura, así la sexta sesión estuvo dedicada a los personajes, a cómo formarlos y cómo moldearlos para que tengan entidad propia.

Los personajes en un libro: Arquetipo y héroe

Penadés inició la sesión explicando la diferencia entre personajes arquetípicos y personajes llamados redondos. Los primeros responden a modelos de personas establecidos en la sociedad en la que se quiera ambientar la novela, son más planos y no evolucionan a lo largo de la obra; y los personajes redondos, los protagonistas o protagonista, aquellos a los que conoceremos a fondo a lo largo de la lectura, con sus virtudes y sus defectos, con sus idas y venidas, su evolución respecto a la acción. En una novela suelen aparecer ambos tipos de personajes, ambos son necesarios pero es evidente que aquellos que son más difíciles de perfilar son los protagonistas.

Crear uno o varios protagonistas no es nada sencillo, en primer lugar el autor deberá tener una idea más que clara de cómo serán; después deberá ir perfilándolo de una manera implícita a medida que avanza la novela. De su buena creación dependerá en gran medida el éxito de la misma.

Una novela con un buen personaje puede fallar en otros puntos y el lector seguramente seguirá gustándole leerla, pero si no se consigue crear un personaje con el que el lector empatice será complicado que sigua leyendo. Un buen personaje puede ser definitivo.

El proceso de creación del personaje de una novela

La segunda parte de la sesión se dedicó a las diferentes técnicas para la creación de ese buen personaje, entre las que destacan doce pasos o procesos por los que irá transitando el personaje a lo largo de la obra y definiéndose. Estos doce pasos se pueden resumir en tres: planteamiento, nudo y desenlace. Uno de los consejos de Penadés es dejarse guiar por los clásicos, siempre funcionan.

Otra de las maravillas de esta y todas las sesiones es que su director las ameniza con citas y pensamientos de algunos de los grandes autores de la literatura de todos los tiempos, en esta sesión destaca  esta reflexión de Ana María Matute que dice, cuando habla de sus personajes, que los percibe como si los conociese de toda la vida, como si fuesen personas de la vida real.

Sin duda una nueva sesión llena de saberes que hacen que las dos horas vuelen en nuestros relojes.

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